Las mujeres están cambiando el liderazgo en la medicina veterinaria
En Chile y en gran parte del mundo, las mujeres ya son mayoría en las aulas de medicina veterinaria. El desafío ahora es que ese talento también lidere la ciencia, la academia y las decisiones que marcarán el futuro de la salud animal y ambiental.
Columna de Opinión: Daniela Siel, médica veterinaria, PhD y presidenta de AFEVET Chile
Si uno entra hoy a una sala de clases de medicina veterinaria en Chile, probablemente notará algo que hace algunas décadas era poco común: la mayoría de quienes se están formando como futuras médicas veterinarias son mujeres. Lo que para generaciones anteriores habría parecido una excepción, hoy forma parte de la normalidad de la profesión.
Durante mucho tiempo, la imagen del médico veterinario estuvo asociada a una figura masculina: el profesional de campo, el clínico rural, el especialista en producción animal. Sin embargo, con los años esa imagen ha ido cambiando de manera profunda. Hoy, en Chile y en gran parte del mundo, la medicina veterinaria tiene un rostro distinto: cada vez más femenino.
Este cambio no es anecdótico ni reciente. En las últimas décadas, la profesión veterinaria ha experimentado una de las transformaciones demográficas más significativas dentro de las ciencias de la salud. Actualmente, en al menos treinta países las mujeres constituyen la mayoría de los profesionales veterinarios, y en algunos casos, como Finlandia, superan el 90% del total de la profesión.¹
Chile refleja con claridad esta tendencia global. En diversas Facultades y Escuelas de medicina veterinaria del país, cerca de tres de cada cuatro estudiantes son mujeres.² Los datos de titulación confirman la misma realidad: solo en 2022 se graduaron 1.178 médicos veterinarios en Chile, de los cuales 871 fueron mujeres.³ Dicho de otra manera, el futuro de la medicina veterinaria en el país está siendo construido mayoritariamente por ellas.
Pero este cambio demográfico abre una pregunta inevitable: si las mujeres ya son mayoría en las aulas, ¿lo son también en los espacios donde se toman decisiones?
La respuesta, al menos por ahora, es más compleja.
Como ocurre en muchas áreas de la ciencia y la academia, la medicina veterinaria también enfrenta el fenómeno conocido como leaky pipeline, o “tubería con fugas”: a medida que avanzan las etapas de la carrera profesional y académica, la presencia femenina tiende a disminuir. Las mujeres abundan en el pregrado, pero su representación no es proporcional en cargos directivos, liderazgo institucional, acceso a financiamiento científico o posiciones académicas de mayor jerarquía.
Esta brecha no es exclusiva de la medicina veterinaria. A nivel global, las mujeres representan cerca del 33% de los investigadores en el mundo, según datos de UNESCO, lo que refleja una persistente subrepresentación femenina en los niveles más altos de la carrera científica.⁴
Sin embargo, la realidad también está cambiando.
En Chile y en el mundo, cada vez más mujeres veterinarias lideran grupos de investigación, dirigen hospitales clínicos, desarrollan innovación biotecnológica, participan en la formulación de políticas públicas y construyen redes profesionales que fortalecen el desarrollo de la disciplina.
En ese proceso también han surgido iniciativas que buscan visibilizar y fortalecer el liderazgo femenino dentro de la profesión. Redes profesionales como la Asociación de Facultades y Escuelas de Medicina Veterinaria de Chile (AFEVET) han comenzado a promover espacios de encuentro y colaboración que contribuyen a avanzar hacia una comunidad académica y profesional más diversa y equitativa.
El liderazgo femenino en medicina veterinaria no es solo una cuestión de representación. También abre la posibilidad de ampliar las formas en que entendemos el liderazgo científico y profesional. Diversos estudios han demostrado que los equipos diversos, incluyendo diversidad de género, generan mayor innovación, toman decisiones más informadas y enfrentan mejor los problemas complejos.
En una disciplina que conecta la salud animal, humana y ambiental, esa diversidad no es simplemente deseable: es necesaria.
Las estudiantes que hoy llenan las aulas de medicina veterinaria no solo están eligiendo una profesión. También están ampliando sus fronteras y proyectando nuevas formas de liderazgo en la ciencia, la academia y la salud pública.
Lo que estamos observando no es solo un cambio demográfico. Es, sobre todo, un cambio cultural dentro de la profesión.
Porque cuando nuevas voces comienzan a participar en las decisiones, también cambian las preguntas que se hacen, las prioridades que se establecen y las soluciones que se imaginan.
Y en la medicina veterinaria de hoy, esas voces, cada vez más numerosas, ya están comenzando a ocupar los espacios de liderazgo que definirán el futuro de la profesión.
Referencias
- World Organisation for Animal Health (WOAH). Women leaders in the veterinary profession. 2023.
- Universidad de Concepción. Tres de cada cuatro estudiantes de Medicina Veterinaria son mujeres. Noticias UdeC, 2022.
- Ministerio de Educación de Chile. Plataforma Mi Futuro. Datos de titulados de Medicina Veterinaria 2022.
- UNESCO Institute for Statistics. Women in Science. 2021.
