Una Salud: de la formación universitaria a los desafíos territoriales
La formación de un profesional se construye a través de múltiples decisiones académicas: qué enseñamos, cómo organizamos nuestros planes de estudio, qué experiencias ofrecemos a los estudiantes y qué capacidades esperamos que desarrollen antes de titularse.
La formación de un profesional se construye a través de múltiples decisiones académicas: qué enseñamos, cómo organizamos nuestros planes de estudio, qué experiencias ofrecemos a los estudiantes y qué capacidades esperamos que desarrollen antes de titularse. Quienes participamos en la gestión universitaria sabemos que transformar la educación requiere traducir las grandes ideas en experiencias concretas de aprendizaje, capaces de conectar el conocimiento con los desafíos que enfrentarán nuestros futuros profesionales.
Esta reflexión cobra especial sentido cada 3 de noviembre, cuando conmemoramos el Día Mundial de Una Salud (One Health), un enfoque que reconoce la profunda interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental.
La resistencia a los antimicrobianos, las enfermedades emergentes, la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático nos recuerdan que los grandes problemas sanitarios trascienden las fronteras entre disciplinas, instituciones y territorios. Abordarlos requiere integrar conocimientos, compartir responsabilidades y construir respuestas colectivas.
Durante los últimos años hemos avanzado en esa comprensión. La colaboración internacional impulsada por la OMS, la OMSA, la FAO y el PNUMA ha contribuido a consolidar Una Salud como una prioridad global. En Chile también contamos con importantes avances en vigilancia sanitaria, resistencia antimicrobiana y colaboración intersectorial, además de capacidades científicas que debemos continuar fortaleciendo.
Sin embargo, desde la academia necesitamos hacernos una pregunta más exigente: ¿estamos formando profesionales capaces de trabajar bajo este enfoque o principalmente profesionales que conocen su importancia?
La diferencia es fundamental.
Las y los médicos veterinarios contamos con una posición estratégica para comprender estas conexiones. Nuestro ejercicio profesional abarca desde la medicina de animales de compañía y de producción hasta la inocuidad alimentaria, la conservación de fauna silvestre, el bienestar animal y la salud pública. Pero la diversidad de nuestros campos de acción no garantiza, por sí sola, una formación integrada.
Formar bajo el enfoque Una Salud también contribuye a visibilizar y consolidar el reconocimiento de las y los médicos veterinarios como profesionales de la salud, condición que se sustenta en su aporte permanente a la prevención, vigilancia y control de los problemas sanitarios que afectan a las personas, los animales y el ambiente
Tradicionalmente, las carreras universitarias hemos organizado el conocimiento en asignaturas y áreas de especialidad. Esta estructura permite desarrollar conocimientos profundos y competencias específicas, indispensables para cualquier profesión. El desafío está en lograr que esa especialización también dialogue con otras áreas y permita comprender problemas desde distintas perspectivas.
Por eso, incorporar Una Salud supone ir más allá de sumar contenidos o crear una asignatura específica. Necesitamos que los estudiantes aprendan a relacionar conocimientos, interpretar problemas sanitarios desde distintas dimensiones y reconocer cuándo una respuesta requiere la participación de otras profesiones.
Aquí aparece uno de los principales desafíos de la gestión académica: generar experiencias formativas interdisciplinarias e intersectoriales, coordinando equipos docentes, fortaleciendo las prácticas en terreno y construyendo vínculos con los organismos públicos, el sector privado y las comunidades.
Esta colaboración también debe extenderse entre universidades, regiones y sedes. Chile presenta una enorme diversidad territorial, con realidades ambientales, productivas y sanitarias particulares. Compartir experiencias docentes, desarrollar proyectos conjuntos y conectar estudiantes y académicos de distintos territorios permite enriquecer el aprendizaje y comprender que los problemas sanitarios pueden tener manifestaciones y prioridades diferentes según el contexto. Las redes académicas adquieren aquí un valor que trasciende a cada institución.
Por supuesto, estas transformaciones requieren decisiones concretas: espacios en los planes de estudio, coordinación docente, alianzas sostenidas y mecanismos para evaluar los aprendizajes. La colaboración no ocurre espontáneamente; debemos planificarla y promoverla desde nuestras instituciones.
La investigación y la vinculación con el medio ofrecen oportunidades especialmente valiosas. Cuando estudiantes y académicos participan en proyectos junto a municipios, comunidades, servicios públicos y otras instituciones, comprenden que los problemas sanitarios rara vez tienen una sola dimensión. Estas experiencias permiten conectar la evidencia científica con las necesidades de los territorios y fortalecer una formación comprometida con su entorno.
Desde AFEVET tenemos la convicción de que las facultades y escuelas de Medicina Veterinaria tienen la responsabilidad de impulsar este trabajo colaborativo, compartir buenas prácticas y avanzar hacia una comprensión común de las competencias que necesitarán nuestros futuros profesionales, respetando al mismo tiempo la diversidad y las fortalezas de cada institución.
No podemos anticipar todos los problemas sanitarios que enfrentarán las próximas generaciones, pero sí podemos prepararlas para formular las preguntas necesarias, interpretar evidencia científica, generar nuevo conocimiento, colaborar con otros y tomar decisiones responsables en escenarios complejos.
El compromiso de la academia con el enfoque de Una Salud se expresa en las nuevas generaciones que formamos, en su capacidad de trabajar con otros, integrar distintas miradas y convertir el conocimiento en respuestas concretas a los desafíos sanitarios de nuestra sociedad.
Por: Directiva Nacional Afevet
Dras. Daniela Siel, Carmen Luz Barrios, Dr. Pedro Rojas
